Elecciones Seccionales Ecuador 2019

Análisis de coyuntura

24 de abril de 2019

Introducción

El domingo 24 de marzo de 2019, el Ecuador celebró sus elecciones seccionales más recientes. Ese día, los ecuatorianos eligieron a las nuevas autoridades a cargo de la administración de los gobiernos locales de todo el país para el período 2019-2023.[1] La importancia de estas elecciones radica en que fueron las primeras seccionales competitivas, desde 2009, que se realizan sin la presencia de Rafael Correa (presidente del Ecuador entre 2007-2017). En este informe de coyuntura dirigido a un público extranjero, se describe los resultados más importantes de estas elecciones seccionales de 2019, y se discute esos resultados en el contexto de las tendencias recientes en la política electoral ecuatoriana, prestando particular atención a (1) el ascenso y declive electoral del “correísmo” en los últimos 10 años; (2) el desempeño electoral de Pachakutik, el partido político del movimiento indígena; y (3) el desempeño electoral de los partidos que representan a la derecha en Ecuador.[2]

El orden de los contenidos de este informe es el siguiente. La primera sección describe el ascenso de Rafael Correa y el desempeño electoral de su partido, Alianza País, en el período 2006-2017. Esta primera sección es, principalmente, informativa, y tiene la intención de brindar elementos de contexto a quien no está familiarizado con la política ecuatoriana. La segunda sección describe los resultados de las elecciones seccionales de 2014 y 2019, señalando, particularmente, los cambios más importantes en la distribución del “poder local” en el Ecuador. En la tercera sección se presenta una descripción del desempeño electoral del movimiento Fuerza Compromiso Social, que es la representación política a través de la cual los candidatos leales a Correa, disidentes de Alianza País, participaron en estas elecciones seccionales. En la cuarta sección se presenta una interpretación de los resultados alcanzados por el Partido Social Cristiano (PSC) en estas seccionales de 2019. El PSC es el partido más tradicional de derecha en Ecuador, liberal en lo económico y conservador en lo social, y además es el partido cuyo líder nacional, Jaime Nebot, representa una opción importante para las elecciones presidenciales del 2021. La quinta y última sección presenta una discusión del discurso de la llamada “fragmentación de partidos políticos”. El informe finaliza con algunos breves comentarios de cierre a modo de conclusión.

1.      Alianza País 2006-2017

Rafael Correa Delgado fue Ministro de Economía por unos pocos meses en 2005 durante la administración del presidente Alfredo Palacio (2005-2007). Palacio asumió la presidencia después de que Lucio Gutiérrez, el presidente electo en el 2002, fuera destituido.[3] Correa renunció a su cargo en el Ministerio de Economía y fundó el Movimiento Patria Altiva i Soberana Alianza País en 2005, y comenzó la campaña electoral que le condujo a la presidencia en las elecciones generales de noviembre de 2006. A continuación se describe el ascenso de Alianza País (AP) en términos electorales desde aquella primera vez en la que compitió en elecciones generales.[4]

Alianza País (AP) se estrenó en el Ecuador con un 23% en la primera vuelta electoral de 2006, asegurando su paso a la segunda vuelta[5] por encima de León Roldós (candidato de la centro-izquierda tradicional que alcanzó el 15%), y siguiendo detrás de Álvaro Noboa (candidato de estética populista y de inclinación de derecha empresarial, quien alcanzó el primer lugar con el 27%). AP venció al PRIAN de Noboa en la segunda vuelta y desde entonces se ha mantenido en el poder hasta hoy.

En el 2006 AP recibió apoyo en mayores proporciones en los centros urbanos de la Sierra y en una considerable cantidad de parroquias rurales de la Costa (a excepción de la provincia de Guayas). Los centros urbanos, donde se concentra la mayor parte de la población, fueron los que sumaron los votos que le dieron la ventaja a Correa. Gran parte de la Sierra centro votó por el Partido Sociedad Patriótica en el 2006 (el partido del presidente destituido Lucio Gutiérrez), reiterando la tendencia del 2002 que llevó a Gutiérrez al poder. Igualmente, en el 2002 Gutiérrez recibió apoyo principalmente de las provincias de la Amazonía, y la misma región amazónica votó por Correa en porcentajes menores al 15% en el 2006.[6]

Correa fue el candidato presidencial que prometió “refundar el país”. Entre 2007 y 2008, esta promesa se concretó a través de la Asamblea Nacional Constituyente, un cuerpo de representantes electos de varios sectores sociales quienes tuvieron a cargo redactar una nueva Constitución para reemplazar a la Constitución vigente desde 1998. La Constitución se aprobó por voto popular en 2008 y, dado que una nueva Constitución implica también la nueva conformación de todas las instituciones democráticas, se celebraron nuevas elecciones generales en 2009 donde se volvió a elegir autoridades nacionales y locales.[7]

En el 2009 Correa obtuvo el 52% de los votos, seguido muy de lejos por Gilmar Gutiérrez (28%), hermano del presidente destituido, Lucio Gutiérrez, y Noboa (11%). En ningún cantón Alianza País recibió menor apoyo en el 2009 que en el 2006. De hecho, en gran parte del territorio, el apoyo llegó por encima del 60% de los votos válidos. El éxito electoral de AP se mantuvo y en el 2013 Correa obtuvo el 57%, superando por un amplio margen a Guillermo Lasso, candidato conservador de derecha, que le seguía con 27%.

En las elecciones presidenciales del 2013 Correa consiguió algunas victorias importantes. La primera fue, por supuesto, la histórica ganancia en una sola vuelta. El candidato de AP ganó con una aplastante mayoría y con una ventaja del 30% de los votos por encima de quien venía en segundo lugar. Una segunda victoria importante fue ganar mayoritariamente en Guayaquil. En esta ciudad conocida por ser un bastión de la derecha en el Ecuador, el apoyo por Correa aumentó dramáticamente desde el 19% en 2006 al 41% en 2009, y hasta el 61% en 2013. De hecho, un incremento de 20 puntos porcentuales por encima de lo alcanzado en el 2009 se registró en varios cantones de Guayas. En ninguna otra provincia la diferencia en el apoyo a Correa entre 2009 y 2013 fue tan grande.

En el 2017, el candidato de Alianza País fue Lenín Moreno, quien había sido vicepresidente de Correa en su primer período (2007 -2013). En este punto, una revisión de los resultados de las candidaturas de Correa y Moreno resulta muy informativa. Moreno retrocedió con respecto al casi 57% obtenido por Correa en el 2013, pero lo interesante está en los detalles de la distribución de votos a nivel nacional.

A pesar de que la distribución de votos por Moreno retrocedió en términos absolutos (mediana de Correa 2013 = 53.5% vs mediana de Moreno 2017 = 39.1%), los extremos de la distribución son relativamente parecidos. Para decirlo de otro modo, si se fija la atención exclusivamente en los promedios, se pierde de vista las diferencias o similitudes en los cantones donde Alianza País (AP) siempre ha obtenido muy alta o muy baja votación (esos son los extremos). Un mapa permite visualizar esto mejor.

Los colores corresponden a los mismos porcentajes, por lo tanto, los cuatro mapas son comparables directamente (ver leyendas). Los mapas cuentan la historia: Correa llegó en segundo lugar al balotaje con un apoyo moderado en el 2006, luego dominó el paisaje en el 2009 y 2013, y Moreno recibió una menor votación en el 2017.

Con respecto a los resultados de la primera vuelta en las elecciones del 2017, las siguientes son las observaciones pertinentes. Primero, AP recibió apoyo en mayores proporciones en los cantones de la Costa, especialmente en aquellos “con vista al mar”. Una hipótesis es que el apoyo se debe a la intervención del gobierno después del terremoto que afectó a las provincias de Esmeraldas y Manabí al norte de la Costa ecuatoriana. Esta idea puede tener algo de verdad, pero mirando la evolución del voto por AP en las cuatro últimas elecciones, se ve que el apoyo se fortalece en la Costa desde antes del 2016 (compare mapas de 2009 y 2013). Por otro lado, la intervención se focalizó en sólo unos cuantos cantones y, sin embargo, el apoyo a AP fue alto también en varios cantones de El Oro, Los Ríos y el norte de Esmeraldas. Adjudicar las razones de esta alta votación o de los efectos del terremoto es materia de otro análisis.

En segundo lugar, Alianza País retrocedió en los cantones de la Sierra centro y sur. En el 2017, varios de los conocidos bastiones de AP no apoyaron a Moreno en las mismas proporciones en las que apoyaron a Correa en años anteriores. Me refiero a varios cantones de Loja y a Cuenca (AP todavía sacó una alta votación en los cantones más rurales de Azuay), y a los cantones de Cotopaxi, Tungurahua, Chimborazo, Bolívar y Cañar –en algunos de ellos la tendencia ya era “a la baja” desde el 2013 (ver mapa). En términos absolutos la votación por Moreno también se redujo en la Sierra norte (de Pichincha hacia el norte), pero en términos relativos la Sierra norte es más favorable a AP que el resto de la región.

Y tercero, con respecto a la región amazónica, el voto por AP en el 2017 surgió en mayores proporciones en las provincias del norte del Oriente. Los cantones del Oriente sur, aquellos donde los conflictos territoriales por explotación minera han sido particularmente agudos en los últimos años, votaron por Moreno en menores proporciones comparados con los DE LA Amazonía norte.

En resumen. El apoyo a Alianza País con Correa como candidato aumentó de manera general entre 2006 y 2009; luego aumentó aún más entre 2009 y 2013 en términos absolutos, pero en términos relativos el apoyo a Correa se redujo en varios de los territorios considerados bastiones de AP en los primeros años; y finalmente el apoyo a Lenín Moreno fue menor en términos absolutos en 2017. A la vez, en todos estos años, el voto mayoritario de Alianza País se desplaza de la Sierra hacia el norte de la Costa.

Mientras lo descrito ocurrió con Alianza País, el apoyo a la derecha, representada por el candidato conservador Guillermo Lasso, aumentó, especialmente entre 2013 y 2017, y especialmente en los territorios donde el apoyo a Alianza País retrocedió en mayores proporciones.

Lo interesante aquí es que entre las elecciones generales de 2013 y 2017 hubo unas elecciones seccionales en 2014. El análisis muestra que hay una relación entre la política electoral local y nacional, a pesar de aquel viejo adagio que indica que ambas obedecen a dinámica distintas. A continuación desarrollamos esta idea.

En 2013, Rafael Correa arrasó en las elecciones presidenciales en todas partes. De hecho, ganó en una sola vuelta, lo cual fue una conquista histórica, inusual en la historia democrática reciente. A primera vista, Correa nunca fue tan fuerte como en 2013. Sin embargo, el análisis fino muestra que hubo fisuras en medio de esta victoria absoluta.

En 98 cantones del país (casi la mitad), Correa recibió un porcentaje de votación menor a la que recibió en 2009. Cuenca es quizás uno de los mejores ejemplos, pues hasta 2013 era conocida como uno de los bastiones de Alianza País. Cuenca siempre apoyó a Correa por encima de la media nacional: 34% de votos en 2006, 63% en 2009, y 62% en 2013, pero entre 2009 y 2013 el apoyo disminuyó del 63% al 62%. Aunque un punto porcentual parece poco, no lo es al ver a la provincia de Azuay en su conjunto.

A nivel provincial, entre 2009 y 2013 la disminución se registró en 7 cantones más, aparte de Cuenca, de los 15 que tiene Azuay. En Girón, perdió 8 puntos porcentuales. En Santa Isabel, 16. En Pucará, 13. En Camilo Ponce Enríquez, 3 puntos. En Oña, 13. En San Fernando, 15, y en Nabón, 12. Puesto así, el retroceso en medio de la victoria absoluta fue considerable. Otra vez, en todo el país, el retroceso ocurrió en 98 de los 221 cantones.

Un año más tarde, Alianza País perdió la prefectura del Azuay y ganó la alcaldía sólo en dos de los cantones en los que había perdido presencia: Girón y Pucará. Generalizando un poco, los retrocesos en las elecciones generales de 2013 coincidieron con derrotas o márgenes muy estrechos en las victorias de las elecciones seccionales de 2014.

Ese año Alianza País perdió las elecciones municipales de muchas ciudades incluyendo Quito, Guayaquil, Cuenca, Riobamba, Ibarra, Azogues, Tulcán, Loja y Ambato. En casi todas estas ciudades ocurrió lo que describimos anteriormente: el apoyo a Correa disminuyó entre 2009 y 2013.

Tres años más tarde, Lenin Moreno compitió en las elecciones presidenciales de 2017 como candidato de Alianza País contra Guillermo Lasso, el candidato de CREO, quien ya había competido contra Correa en 2013. El apoyo a Lasso aumentó de casi 23% en 2013 al 28% en 2017. El apoyo a Lasso aumentó, pero no de manera uniforme en todo el territorio. Generalizando un poco, Lasso creció más en donde el voto por AP venía cayendo y en donde los candidatos de AP en las seccionales del 2014 perdieron o ganaron con los márgenes más estrechos.

El siguiente mapa  muestra el crecimiento del voto en términos absolutos por Lasso aumentó del casi 23% en el 2013 al 28% en el 2017, comparando los resultados de primera vuelta. Otra vez, lo interesante está en los detalles de la distribución. El apoyo a Lasso aumentó, pero no de manera uniforme en todo el territorio. El siguiente mapa muestra el crecimiento del voto por Lasso por cantones, comparando 2013 y 2017. El mapa fue construido comparando los porcentajes de votación obtenidos en el 2013 y 2017 (comparar los porcentajes es lo apropiado; los votos totales no se pueden comparar entre diferentes años porque la población electoral crece cada año). Lo que se representa en el mapa es la simple diferencia aritmética.

Generalizando un poco, se nota lo siguiente. Los cantones de la Costa donde se fortaleció la votación de Alianza País son precisamente aquellos donde Lasso retrocedió en el 2017 con respecto al 2013 (los retrocesos –las diferencias negativas– están representados en amarillo, ver leyenda). Lo mismo es cierto para algunos cantones de la Sierra norte en Carchi, Imbabura y Pichincha, y para un único cantón en el norte de la Amazonía (Putumayo). En el resto del territorio, Lasso creció (donde creció más es donde el azul es más oscuro, ver leyenda). Puesto así, los mapas permiten una interpretación coherente: Moreno obtuvo menos votación donde Lasso obtuvo más, y viceversa. Que la polarización fue entre Moreno y Lasso y las otros candidatos Viteri y Moncayo no lograron de atraer mucho atención como alternativo al oficialismo

Finalmente, para cerrar esta primera sección con una visión global, la siguiente figura presenta una visualización de la repartición del apoyo electoral entre las diferentes tendencias en las últimas cinco elecciones generales entre 2002 y 2017.

El gráfico fue construido usando convenciones razonables para caracterizar a los diferentes partidos y movimientos políticos, pero además con la intención de visualizar la repartición del voto entre los principales actores de las últimas dos décadas. Por ejemplo, si bien se puede dar una discusión sensata sobre si Alianza País es o no “populista”, la intención del gráfico es visualizar el espacio que ocupa AP, e independientemente ver el espacio que ocupan los otros partidos populistas. El mismo comentario aplica para los partidos considerados de centro o de izquierda. A pesar de que cualquier caracterización es imperfecta, las convenciones razonables aquí son útiles.

El gráfico muestra que (1) el espacio de AP en el espectro político absorbió al centro, y absorbió a una parte y marginalizó (cada vez más) a otra parte de la izquierda; (2) el espacio del populismo empezó a declinar en el 2009, pero sobretodo fue un “importante derrotado” en las elecciones de febrero de 2017 (parte del populismo fue absorbido por AP y otra parte por la derecha); y (3) la derecha, que había perdido terreno considerablemente en la década de los 2000, no sólo que ha venido avanzando desde el 2010, sino que ahora ocupa la porción más grande que ha ocupado en las últimas dos décadas[8]. En resumen, en las elecciones generales de 2017 anteriores a las elecciones seccionales de 2019, Alianza País, la fuerza electoral más importante de la última década, estaba en retroceso relativo, y la derecha, en cambio, tenía tendencia al alza. En ese contexto, la siguiente sección presenta descriptivamente los resultados más importantes de las elecciones seccionales de 2019.

 

Descargue el análisis completo:

Análisis de Coyuntura Elecciones Seccionales Ecuador 2019

 

Versión recomendada para impresión:

Análisis de Coyuntura Elecciones Seccionales Ecuador 2019.TXT

Print/Imprimir