Las múltiples luchas por la despenalización del aborto en Bolivia

El pasado 6 de diciembre, la Cámara de Senadores en Bolivia aprobó el artículo 157 del nuevo Código de Sistema Penal, que flexibiliza la práctica del aborto en Bolivia a partir de ocho causales. La aprobación final está pendiente para cuando se trate en el Congreso la propuesta de Nuevo Código del Sistema Penal.

Para entender este proyecto de ley, Cecilia Chacón discute el contexto histórico de las luchas por la despenalización del aborto en Bolivia, en donde hoy el aborto sigue siendo la tercera causa de muerte de mujeres.

Cecilia explica muy bien los avances y retrocesos del proceso y la disputa entre quienes promueven la despenalización del aborto y las fuerzas políticas conservadoras. Estos elementos, que se traducen en contradicciones en todos los proyectos de ley sobre el aborto, son sistemáticamente analizados en el texto y en la tabla al final del documento.

El  17 de julio de 2013, el presidente Evo Morales expresó: “No soy experto en tema de aborto, hay que debatirlo. Claro, cualquier aborto es un delito, así entiendo …”. A esa línea que refuerza la concepción del aborto como delito se sumaron con mayor entusiasmo el vicepresidente, diputadas y diputados que no dudaron en hablar de “asesinato”, de “agentes”, de “conspiración imperialista” o de intentos de las ONG extranjeras por hacerlos pelear internamente. Se habló de “pecado” y hasta se dijo que en la cosmovisión de los pueblos indígenas la Pachamama castiga los abortos. Mientras por otro lado varias ministras y ministros se habían pronunciado a favor de abrir el debate para avanzar hacia la despenalización.

Un duro golpe a la lucha por la despenalización del aborto en Bolivia fue la sentencia constitucional, de 2014, que en medio de una ambigüedad argumentativa declaró la constitucionalidad de la prohibición del aborto, establecida en el artículo 263 del Código penal.

Cecilia plantea con claridad que el aborto sigue y seguirá siendo considerado un delito; debido a que por más que se intente evitarlo, se está abriendo las puertas para someter a un proceso cuasi judicial a las mujeres que pudieran pretender acogerse a alguna de las causales contempladas en esa figura, pues de un modo u otro tendrán que justificar la legitimidad y validez de los motivos o situaciones que las llevan a adoptar tal medida. De esta manera, se pretende ampliar las causales para la práctica del aborto impune, sin embargo, se deja intacta la penalización y sanción del aborto.

Como conclusión no se puede considerar una victoria la consolidación de una capitulación considerando que la propuesta de ampliación de la figura de aborto impune amplia el margen de excepcionalidad y mantiene intacto el espíritu restrictivo de la legislación sobre aborto en Bolivia.

Lea el análisis de Cecilica Chacón:

  De la estrategia de la despenalización a la ampliación de la excepcionalidad: la historia de cómo perdimos la posibilidad de despenalizar el aborto en Bolivia

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