Desde 2002, año del intento de golpe y de la huelga petrolera, el 2010 parece anunciarse como uno de los años más difíciles para el Gobierno del Presidente Chávez. A fines del año pasado, todavía parecía que Venezuela había superado lo peor de la crisis económica mundial, pero a partir de entonces, las malas noticias no dejan de arreciar. Desde noviembre de 2009, una serie de bancos comenzó a colapsar y se detectaron algunos casos de corrupción. Luego, el Banco Central anunció, en el mes de diciembre, que la economía venezolana había decrecido en un 2.9 por ciento en 2009, es decir casi en un por ciento más de lo esperado. Y a partir de comienzos del año, se vio con creciente claridad que el suministro de agua y electricidad del país no estaba garantizado hasta mediados de 2010. Este y otros desafíos que debe enfrentar el Gobierno de Chávez en el año en curso merman las posibilidades de Chávez de ganar las elecciones parlamentarias fijadas para el 26 de septiembre de 2010.